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ESCUELA ESPAÑOLA (6/06/2002)

Aguas revueltas
BLANCA GARCÍA OLMOS

Están revueltas las aguas educativas. El Ministerio de Educación ha presentado una propuesta para mejorar el sistema educativo a base de modificar la LOGSE y el PSOE ha elaborado una contrapropuesta con el mismo fin a base de reafirmarse en las bondades de esta Ley.

Qué suerte tenemos los españoles, que tenemos unos progresistas tan sensatos en Educación. Con lo bien que funciona la LOGSE: alumnos que apenas saben leer ni escribir a los dieciséis años, otros que se estrellan en el Bachillerato, otros que llegan con una formación deficiente a la Universidad, profesores al borde de un ataque de nervios . . . Si está todo muy bien.

¿Pues no quieren estos bárbaros del Ministerio de Educación dejar elegir a los alumnos lo que quieren estudiar a los catorce años? ¡Vamos, hombre! ¡Que estudien todos lo mismo, quieran o no! Y máxime cuando, según dijo el otro día por la televisión el Sr. Marchesi, ínclito padre de la LOGSE (bueno, uno de ellos), los alumnos que decidan seguir el itinerario técnico-profesional, es decir, albañiles, pintores, fontaneros, etc. serán ciudadanos de segunda. ¡Pero bueno! Cómo se puede consentir que haya ciudadanos que se dediquen a esas simplezas. Deberían ser todos ingenieros, que para eso hacen cosas importantes y son ciudadanos de primera.

No se quedan ahí los rancios del Ministerio: quieren que los alumnos aprueben todas las asignaturas de cada curso y repitan cuando suspendan más de dos. ¿Pero dónde se ha visto eso? ¡Qué más dará si saben o no saben, si aprenden o no aprenden! La opinión de los profesores y de los padres no cuenta. Lo importante es que estén todos recogidos en las aulas. Si no son capaces de seguir las asignaturas del curso siguiente, allá películas. Ya se irán sin ningún título. Marginales tiene que haber siempre. Y la disciplina. ¿Pues no pretende el Ministerio que haya disciplina en las aulas? ¿Serán carcas? Si lo moderno son el desorden y la mala educación. Los profesores, que se chinchen, que para eso son de las clases dominantes, y los alumnos que no son conflictivos y reciben cera, que se despabilen y aprendan a defenderse ellos solitos. Los problemas colaterales son minucias. De toda la vida, la ley de la selva ha funcionado perfectamente.

Proyectan también estos retrógrados ministeriales potenciar las asignaturas humanísticas y científicas. ¿De qué servirá eso? Si cuanto menos piensen los alumnos mejor: son los futuros ciudadanos. ¡Si será progre la oposición que cuando estaba en el Gobierno incluyó en la LOGSE la subvención total de los colegios privados en toda la Primaria y la ESO, para que las "capas socialmente desfavorecidas" (hasta en la terminología son avanzados, así se evita que haya pobres) pudieran acceder a ellos. El hecho de que los colegios privados estén en los barrios de capas sociales medias y altas es una circunstancia anecdótica. Lógicamente, no va a haber ninguno en el Pozo del Tío Raimundo y sus habitantes no se van a cruzar media ciudad para ir a ellos. Pero con la intención, basta.

La contrapropuesta de la oposición, esa sí que es buena. Esa sí que arreglaría todo. Por lo visto, a todos los profesores nos van a dar un ordenador portátil, para poder estar trabajando todo el día, allá donde nos encontremos. Lo mismo nos asignan alumnos virtuales. A los padres, les van a rebajar las horas de trabajo, para que estén más tiempo con sus infantes. Además, van a ampliar el horario de los Centros educativos; por cierto ¿no deberían estar más tiempo con sus padres? Van a aumentar las subvenciones a la privada. Incluso piden la promulgación de una ley de financiación para garantizar la implantación de la LOGSE. Claro, como dijo D. Adolfo Navarro por la radio, ellos no pudieron acompañar la LOGSE en su día con una Ley de Financiación porque el país no tenía dinero. Lo malo es que eso implica que promulgaron una Ley de Educación a sabiendas de que no había recursos económicos para implantarla. Además, sugiere que ha mejorado la economía del país desde que no gobiernan, porque ahora ya sí se puede. Hasta piensan rejuvenecer las plantillas de los profesores ¡lo guapos que vamos a quedar todos cuando nos hagan el "lifting".

El caso es que releyendo la propuesta progresista me asalta una duda ¿los que dicen ser progresistas lo son de verdad o simplemente son imbéciles disfrazados de modernos?


Blanca García Olmos
Presidente Nacional de APS.