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ESCUELA ESPAÑOLA (8/05/2003)

Pura demagogia
BLANCA GARCÍA OLMOS

Es que no se les cae de la boca la palabra "segregador". ¡Qué poca imaginación tienen, siempre con lo mismo! Resulta que la Orden de Evaluación presentada por el MECD también es segregadora porque se les informa a los padres del rendimiento académico de sus hijos. ¿Pero en qué mundo viven?

Recuerdo con desesperación cuando mis hijos eran pequeños y les ponían en la cartilla de notas toda suerte de majaderías, que si PA, que si NM, y, al final, iba a hablar con el maestro para ver cómo iban. Sí, ya sé, PA era progresa adecuadamente, pero claro, su nivel académico no figuraba por ningún sitio. Y eso le interesa a cualquier padre que se preocupe de sus hijos. No se sabe a qué equivale el progreso, si a que hace lo que puede, pero no da más de sí, o a que es un alumno brillante, pasando por toda la gama intermedia. Y esa información nunca se les debe negar a los padres. Bien es verdad que tuve un paréntesis de tres años cuando a uno de mis hijos le tocó en suerte un maestro de los antiguos, un excelente profesional al que siempre estaré agradecida por todo lo que enseñó a mi hijo, volcado en sus alumnos, que al lado de las simplezas legales ponía un número de cero a diez. La de paseos que me ahorró.

Pues señor, poniéndoles una calificación en Primaria, se evita que lleguen a la ESO sin que sus padres sepan realmente el nivel académico de sus hijos. Se evitan las desagradables sorpresas de primero de la ESO, cuando algunos fracasan estrepitosamente, y permite que se adopten medidas de refuerzo en el caso de ser necesarias.

En cuanto a la ESO, no es lo mismo un insuficiente con un uno que con un cuatro, y esa información tampoco se les debe negar a los padres. Parece mentira que los liberados de algunos sindicatos no sepan que a los profesores nos obligan a calificar con números ( a lo mejor no saben cómo se califica porque no dan clase), es más, en mi instituto este año la inspectora del centro nos ha exigido que incluyamos en la Programación del curso que viene un modelo de examen final de todas las asignaturas y todos los cursos en el que figure de manera fehaciente y cristalina de cuántas preguntas va a constar y cuánto vale cada una. Con números. Según dicen, lo ha exigido la Asociación de Padres para poder constatar que sus hijos son calificados objetivamente.

En el colmo de la estulticia, la portavoz del PSOE esgrime el argumento de que "sirve para certificar el fracaso escolar de algunos alumnos pero no para mejorar su rendimiento". Pero hombre, para solucionar los problemas primero hay que detectarlos. Esconderlos, como pretenden, no sólo no soluciona nada, sino que impide su remedio. Y el comentario de CCOO de que "huele a naftalina" raya en lo absurdo. No sé qué tendrán contra la naftalina, pero ha evitado que muchos tejidos fueran devorados por esas mariposillas tragonas. Por cierto, que si le hubieran puesto un poco de naftalina a la LOGSE, a lo mejor no se habría apolillado tan pronto.

En la misma línea, se niegan a que se evalúe la SCR, invento que se fraguó en el desarrollo de la LOGSE, en virtud del cual los profesores tenemos que entrar en clase a impartir una asignatura que los alumnos, dicen, "no sirve para nada" por el hecho de que no se evalúa. Si se considera necesaria para la formación de los alumnos, que se evalúe, y si no, que no se incluya en el currículo. El híbrido que nos impuso la LOGSE es absolutamente absurdo.

En fin, con tantos embustes y falacias, acaban confundiendo a la opinión pública y hacen creer a algunos padres que el hecho de informarles sobre el rendimiento académico sus hijos redunda en su propio perjuicio. Como siempre, pura demagogia.


Blanca García Olmos
Presidente Nacional de APS.